“Por fin llega el momento que todos estamos esperando, finalizar este año escolar que tanto nos dio dolores de cabeza”, muchas veces escuchamos esas palabras de los docentes, se repite todos los años la misma situación, pero son palabras dichas de docentes cansados, estresados del largo trabajo realizado, de las exigencias de direccón, entrega de boletas, dicidir objetivamente “quién se queda, quién pasa” de acuerdo a las competencias, logros y aciertos que tuvieron durante este año escolar.
Pero lo importante es como nos sentimos en el ámbito laboral y familiar, que hicimos, cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, como docentes este año que finaliza , es la autoevaluación que debemos hacernos, objetivamente para poder corregir errores y fortalecer nuestros logros.
El inicio y final del año escolar son relevantes en nuestra tarea como docente, porque marcamos pautas en la apertura y cierre, que nos van a permitir cambios en nuestro quehacer como docentes. Para ello la institución en pleno deben organizarse en jornadas de consulta, reflexión y de formación para todos sus integrantes, el personal obrero, docentes, administrativo y directivo.
Coelgas, sí en sus instituciones no lo realizan, hagan las propuestas, les aseguro que son reuniones enriquecedoras como persona y profesional, ayuda a limar asperezas si existen entre los docentes, a unir criterios, a concertar todos sus integrantes y por supuesto a fortalecer los conocimientos.