Bloques de Contenido segundo grado


Programa de Lengua y Literatura

Bloques de Contenido

El programa de Lengua y Literatura está organizado en cuatro bloques de contenidos de acuerdo con los objetivos generales del área:

  • El Intercambio Oral
  • ¡A leer y a escribir!
  • Reflexiones sobre la lengua
  • Literatura: el mundo de la imaginación

El intercambio oral agrupa los contenidos que se adquieren en experiencias de aprendizaje relacionadas con el uso de la lengua oral en actividades de producción de textos (hablar) y de comprensión (escuchar). El niño ingresa a la escuela con conocimientos previos en el área, en consecuencia, el docente deberá orientar la labor pedagógica para afianzar los aprendizajes preexistentes e incorporar los nuevos en forma progresiva dentro de un contexto significativo.

A través de los contenidos de este bloque, el niño desarrollará sus competencias para la comprensión y producción de textos orales con diversos propósitos: informarse, conversar, contar, describir, argumentar, etc., y de acuerdo con las diferentes situaciones comunicativas que se le presenten en el ámbito de la escuela, la familia y la comunidad. El niño se ejercitará en la captación y uso de la entonación, la articulación y otros recursos propios de la oralidad, se iniciará en el proceso de establecer relaciones lógicas de pensamiento, y hará las transferencias correspondientes a nuevas situaciones de aprendizaje.

¡A leer y a escribir! agrupa los contenidos que se adquieren en experiencias de aprendizaje relacionadas con el uso de la lengua escrita en actividades de comunicación a través de la comprensión (leer) y la producción (escribir) de textos escritos.

La apropiación del sistema de la lengua escrita es uno de los objetivos fundamentales de esta etapa, de allí el énfasis en la interacción permanente en actos de lectura y escritura. El niño aprende a leer, leyendo y a escribir, escribiendo En tal sentido, es fundamental que el maestro diseñe estrategias que permitan al niño leer y escribir aún cuando no hayan adquirido el sistema de signos convencionales.

Motivar en el niño el deseo de leer y escribir facilita el proceso de adquisición del sistema. En esta etapa del desarrollo del niño se presenta la mejor oportunidad de orientarlo hacia la apreciación del texto escrito y la apropiación del código para satisfacer sus necesidades y su deseo de aprender; por tanto, las actividades diseñadas deben partir de situaciones reales, haciendo hincapié en su función social.

Es importante tener presente la complejidad del proceso de adquisición del sistema. El aprendizaje de la lengua escrita es un proceso bidireccional, el niño debe seguir sus propias pistas y estrategias para elaborar y comprobar sus hipótesis y pasar de un nivel a otro construyendo su aprendizaje, superando sus errores y avanzando en su desarrollo. En tal sentido, es necesario que el maestro conozca los niveles que caracterizan este proceso para poder orientarlos, respetando su evolución individual, y propiciando su avance por las diferentes fases hacia la adquisición del sistema convencional.

El bloque Reflexiones sobre la lengua, agrupa los contenidos que se adquieren en experiencias de aprendizaje relacionadas con los aspectos normativos y convencionales a los que obliga el uso de la lengua. De acuerdo con la concepción de este programa estos aspectos no serán objeto de estudio en forma descontextualizada. Es decir, no serán estudiados como conceptos, normas y definiciones aisladas. Por el contrario, serán tratados a medida que surjan en las situaciones de interacción escolar o como producto de estrategias planificadas a partir de contextos signiticativos para el niño. Tales contenidos serán considerados en la medida en que las experiencias de aprendizaje lo exijan a través de procesos de observación, inferencia, análisis, clasificación, generalización, solución de conflictos.… El propósito de este bloque de contenidos es lograr que el niño descubra, gradualmente, el funcionamiento de su lengua.

El bloque Literatura: el mundo de la imaginación, se refiere a las experiencias de aprendizaje relacionadas con el disfrute y la recreación que permite la interacción con la literatura, y promueve la creatividad y el desarrollo de la fantasía en la producción espontánea de textos imaginativos. La importancia de la literatura es indudable y debe asumirse como uno de los pilares fundamentales para la formación de lectores autónomos y productores de textos creativos. Este bloque de contenidos ofrece una oportunidad para la recreación y el goce estético, un espacio para la ensoñación y el transitar por un sinnúmero de mundos posibles. Son los textos de imaginación y fantasía, de carácter poético, los que con mayor naturalidad fascinan a los niños. La función imaginativa de la literatura permite al niño el enriquecimiento personal, el conocimiento del acervo cultural de su contexto social, la reafirmación de su identidad y el contacto con mundos que favorecen el desarrollo del pensamiento divergente.

Estos bloques de contenido no deben interpretarse como unidades temáticas que se desarrollan en secuencias. Los contenidos de cada bloque se relacionan entre sí y no pueden tratarse por separado. Los contenidos de los dos primeros bloques participan a nivel cognitivo, afectivo, estético y valorativo en el desarrollo de todas las asignaturas o disciplinas. Sus características propias los obligan a estar presentes en todas las actividades que realizamos en los procesos de comprensión y de producción ya sea en forma oral o escrita, por esta razón, su aprendizaje es permanente y no permite la visión fragmentada de contenidos o bloques. Los dos bloques finales se refieren más específicamente al área ya que contemplan el trabajo con materiales literarios y la reflexión sobre el funcionamiento de la lengua.

Los contenidos encierran todo lo que el alumno recibe en el ámbito escolar y le permiten incrementar su saber, desarrollar sus capacidades y su formación humana. Por lo tanto, no deben concebirse bajo el esquema tradicional de definiciones, clasificaciones y caracterizaciones adquiridas y transcritas como un cúmulo de informaciones descontextualizadas. Cada una de las actividades realizadas en la escuela conlleva a un aprendizaje, los contenidos procedimentales, actitudinales y conceptuales explicitan estos aprendizajes.

La gradación que se presenta de primero a tercer grado en algunos contenidos no es estricta ni limitante, dependerá de las características del grupo. El desarrollo de los alumnos en las habilidades del área y, no el programa, determinará el avance en el grado de dificultad de los contenidos. Si un grupo en primer grado ya lee y escribe, se aprovechará para reforzar estos conocimientos y avanzar en el proceso con materiales de mayor complejidad.

Todos los contenidos se operacionalizan en el aula a través de los proyectos pedagógicos de aula en forma integrada con otras disciplinas y en función de los ejes transversales, que son los que orientan la acción pedagógica, conectan la escuela con su contexto socio-cultural y favorecen un enfoque globalizador del hecho educativo, acorde con las orientaciones filosóficas del diseño que se propone.

El área Lengua y Literatura se integran con los ejes transversales lenguaje, desarrollo del pensamiento, valores y trabajo mediante la concepción de todos los contenidos:

  • Con el eje lenguaje, a través del enfoque comunicativo funcional que propicia el uso adecuado de la lengua como instrumento de comunicación eficaz, obedeciendo a los fines fundamentales de la política educativa de formar lectores autónomos y productores de textos creativos.
  • Con el eje transversal desarrollo del pensamiento, por ser el área lengua determinante en los procesos de construcción y desarrollo de competencias y habilidades cognitivas, y en las funciones valorativas. Los procesos de comprensión, análisis, síntesis, la reflexión y solución de problemas, el razonamiento lógico y heurístico, y el pensamiento creativo, encuentran en la lengua un medio para realizarse.
  • Con el eje transversal valores, ya que a través de la interacción comunicativa se resaltan los valores presentes en textos orales y escritos referidos al amor, la vida, la paz, y la libertad. En el desarrollo de las actividades del área se destacan la solidaridad, la cooperación, el respeto, la perseverancia y la equidad en los trabajos de grupo, así como también, la honestidad, la identidad, el respeto por los demás, la responsabilidad y el refuerzo de la autoestima para la convivencia en el hogar, la escuela y la comunidad.
  • Con el eje transversal trabajo, ya que se encuentra en el área contenidos que contribuyen a la formación del niño para su incorporación y participación en su entorno socio-cultural, que le ayudan a ir adquiriendo el sentido de la responsabilidad, los hábitos para la presentación de trabajos y la valoración del trabajo realizado y del deber cumplido. El acercamiento de la vida a las actividades escolares le permitirá relacionarlas con el campo laboral de su comunidad, la realización del trabajo escolar dentro de un clima de armonía y felicidad propiciará la formación de una actitud positiva ante el cumplimiento de las obligaciones que la sociedad exige. En el área lengua y literatura, el énfasis en los procesos de comprensión y producción del lenguaje oral y escrito, ofrece las herramientas para la integración social y la participación comunitaria que le serán necesarias en su futuro desarrollo en el campo laboral.
  • La intención de estas orientaciones acerca del programa es enfatizar el sentido globalizador de los contenidos del área entre sí, su relación permanente con las demás áreas y con los ejes transversales a partir de una concepción en la que el docente se define, no como un transmisor de contenidos sino como un colaborador permanente en el desarrollo de las potencialidades del sujeto que aprende.

3 de febrero de 2009 | Autor: Mabel Gutierrez | Currículo Básico Nacional
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